El éxito de un sistema educativo depende principalmente de lo que los docentes hacen en el aula, física o virtual, y es por eso que se hace necesario contar con programas tendientes a mejorar el desempeño de estos y, por lo mismo, de acuerdo a Henríquez et al. (2015), deben existir programas de capacitación, o medios para el desarrollo de competencias.
Un desempeño docente
adecuado ya no solo se centra en contar con competencias comunicativas, éticas
o intelectuales y, sobre todo, en la educación a distancia, las competencias
ahora abarcan las que le permiten hacer un uso efectivo y eficiente de la
tecnología aplicada a la pedagogía y así convertirse de un experto en
contenidos a un facilitador del aprendizaje, en cualquier rol en el que participe
en un modelo de educación a distancia, para que el estudiante aprenda a
aprender de acuerdo a Rangel, A. (2015).
Actualmente y derivado de
la contingencia sanitaria a causa del Covid-19, diversos escenarios educativos
han encontrado una respuesta empleando los recursos informáticos y de
telecomunicaciones que han beneficiado de manera imponderable a la sociedad actual;
el proceso formativo que se ha tenido que emplear, tiene lugar a través de una
especie de aula o entorno virtual en el cual tiene lugar la interacción
profesor-alumnos, así como las actividades de los estudiantes con diversos
materiales de aprendizaje, a este tipo de modalidad educativa se le ha
denominado como teleformación, educación virtual, cursos on line, enseñanza
flexible, educación web, docencia en línea, entre otros, pero se basan en lo
que es el e-learning; un plan formativo desarrollado a través de redes de
ordenadores que ofrecen una formación a individuos que están geográficamente
separados o que interactúan en tiempos diferidos del docente a través de
recursos informáticos y de telecomunicaciones(Area y Adell, 2009).
Area y Adell (2009) señalan diversos modelos
educativos que son impartidos a través del e learning, como lo son el modelo de
enseñanza presencial con apoyo de Internet; el modelo semipresencial o de
blended learning; y el modelo a distancia o de educación on line. Estos modelos
educativos, tienen como base de interacción, el aula virtual, el cual, los
autores lo definen, “como un espacio o entorno creado virtualmente con la
intencionalidad de que un estudiante obtenga experiencias de aprendizaje a
través de recursos/materiales formativos bajo la supervisión e interacción con
un profesor” (Area y Adell, 2009, p. 8). En este tipo de espacios educativos,
el docente se encarga de regular, planificar y dirigir el proceso de enseñanza,
por lo que implica que el estudiante cuando accede a un aula virtual debe
obtener experiencias o vivencias de situaciones potenciales de aprendizaje,
como ocurre en los escenarios presenciales, al leer textos, formular preguntas,
resolver problemas, entregar trabajos, participar en debate y demás.
Asimismo, Area y Adell
(2009) identifican cuatro grandes dimensiones pedagógicas que se engloban en el
aula virtual:
- Dimensión
informativa: refiere al conjunto de recursos, materiales o elementos que
presentan información o contenido diverso para el estudio autónomo por parte
del alumnado.
- Dimensión
práxica: es el conjunto de acciones, tareas o actividades que los
estudiantes tienen que realizar en el aula virtual planificadas por el docente
para facilitar experiencias de aprendizaje; y pueden participar en foros de
debate, leer y redactar ensayos, plantear y analizar casos prácticos, buscar
información sobre un tema específico, crear una base de datos, entre otros.
- Dimensión
comunicativa: esta dimensión utiliza recursos y acciones de interacción
social entre estudiantes y el profesor, como se puede dar a través herramientas
telemáticas, tales como los foros, los chats, la mensajería interna, el correo
electrónico, la videoconferencia o la audioconferencia.
- Dimensión
tutorial y evaluativa: refiere a las funciones docentes que debe realizar
en el marco de un curso virtual; el papel del tutor a distancia es un elemento
clave para el éxito de esta modalidad educativa, ya que debe desarrollar más el
papel de supervisión y guía del proceso de aprendizaje del alumno, que cumplir
el rol de transmisor del conocimiento.
En estas cuatro
dimensiones se observa que el desarrollo de competencias en el profesorado para
el desempeño de diferentes roles en un sistema de educación a distancia ya no
solo consiste en adquirir conocimientos generales de alguna materia en
particular ni cómo usar nuevas herramientas (medios o tecnología), sino
identificar y saber aplicar las posibilidades pedagógicas de las mismas y, como
dice Camacho (2014), sin olvidar que la innovación es la base de la sociedad
del conocimiento
Estas competencias pueden
desarrollarse en diferentes dimensiones, más actualizadas, y basadas en Rangel
(2015) y complementadas por Camacho (2014):
1. Dimensión Tecnológica:
- Competencias básicas sobre el funcionamiento de las TIC
- Competencias básicas sobre el funcionamiento de las redes
- Competencias básicas sobre el manejo de los programas de productividad
- Competencias básicas sobre la instalación, mantenimiento y seguridad de los equipos informáticos.
2. Dimensión
Informacional:
- Competencias básicas para la búsqueda, selección, almacenamiento, recuperación y análisis.
- Competencias básicas para la presentación de la información procedente de distinta fuente, soporte o lenguaje.
- Competencias básicas para la búsqueda del aprendizaje continuo.
3. Dimensión
Axiológica:
- Competencias sobre la integración de las TIC al currículum.
- Competencias básicas de actualización en temas relacionados con la tecnología.
- Competencias básicas del uso socialmente correcto de la información (aspectos éticos, legales y sociales) y de la tecnología.
- Competencias sobre la gestión escolar.
4. Dimensión
Pedagógica:
- Competencias para la aplicación de las TIC en la educación.
- Competencias para diseñar recursos y ambientes de aprendizaje utilizando las TIC.
5. Dimensión
Comunicativa:
- Competencias para establecer y mantener contacto con alumnos, expertos o colegas, con el propósito de compartir ideas, conocimientos y experiencias que enriquezcan el proceso educativo.
- Competencias para hacer trabajo colaborativo.
Nuevas competencias para
los docentes
En un momento de cambios
como el que estamos viviendo, las Instituciones educativas deben tener
en consideración las nuevas formas de enseñar y aprender, para que los futuros
profesionales adquieran las competencias necesarias para desenvolverse en un
mercado laboral en continua transformación. Es necesario desarrollar
competencias comunicativas y docentes para los nuevos escenarios de aprendizaje
y donde los maestros favorecen a que el discente comprenda que se
desenvolverá en un medio de aprendizaje al que no están acostumbrado. Es
por ello que los modelos adecuados a las nuevas situaciones didácticas sentarán
las bases para el desarrollo docente y académico de los nuevos retos
educativos, dando sentido a los nuevos desafíos didácticos.
“Los procesos de
innovación y la experimentación sobre los nuevos escenarios de aprendizaje
propiciados por la evolución de las tecnologías de red pueden situarse en la
zona de tensión entre la tradición didáctica y la necesidad de adaptarse a la
actualidad” (Salinas, J, De Benito, B. y Lizana 2014, p. 146), por lo que
se deduce que es indispensable incorporar cambios metodológicos condicionados
por las características tecnológicas y de comunicación del proceso de enseñanza
aprendizaje.
Ante esta situación,
Cabero y Palacios (2020) en su estudio, analizan que las competencias digitales
docentes en la política educativa en Europa y mundial, se incrustan en el
floreciente metadiscurso sobre la Sociedad del Conocimiento y el aprendizaje a
lo largo de toda la vida; y hacen referencia a los marcos competenciales; los
cuales los definen, como una estructura que contiene los descriptores de los
conocimientos y habilidades a desarrollar para dar respuesta a las demandas
sociales, y que deben ser mejorados y actualizadas de forma continua.
Los docentes,
independientemente del nivel educativo donde desempeñan labores, deben asumir
los nuevos roles que exige la educación a distancia en su modalidad virtual o
en línea, que les permita asociar sus prácticas pedagógicas con las nuevas
tecnologías, de manera tal que logren transitar hacia el espacio virtual. Para
lograrlo el docente debe ser partícipes de los nuevos métodos para la formación
docente que los capacite para la integración eficaz de las TIC en los nuevos
entornos de aprendizaje. Lo cual dependerá de la capacidad de los educadores
para estructurar el aprendizaje de forma innovadora, combinar adecuadamente la
tecnología con la pedagogía, desarrollar la actividad social en el aula
virtual, y fomentar la cooperación, el aprendizaje colaborativo y el trabajo en
grupo (UNESCO, 2019).
Pero, de acuerdo con
estudios (Area, 2009, Area et al., 2016) se evidencia que las competencias
digitales de los docentes son relativamente bajas y no siempre desarrollada al
servicio de modelos pedagógicos innovadores, por lo que resulta poco alentador
que el docente facilite la generación de dichas competencias en sus propios alumnos.
La dificultad se acentúa en el panorama nacional, pues los datos de la
OCDE ubican que el 54% de los docentes en México requieren de entrenamiento
para el uso de las TIC.
Es clara la necesidad de
capacitación requerida por los docentes. En este sentido, y de manera muy
específica se cuenta con el Marco de Competencias TIC establecidas por la
UNESCO en su tercera versión, el cual establece 18 competencias organizadas en
torno a seis aspectos de la práctica profesional: comprensión del papel de las
TIC, currículo y evaluación, pedagogía, aplicación de competencias digitales,
organización y administración; y aprendizaje de los docentes (UNESCO, 2019).
Competencias que son valoradas a través de tres niveles sucesivos: adquisición,
profundización y creación del conocimiento. Este Marco se presenta como una
potencial herramienta para guiar la capacitación en materia de competencias TIC
para que el docente de la era digital haga frente a los nuevos escenarios
educativos
Referencias
Area, Manuel. (2009). Introducción a la tecnología educativa. La Laguna:
Universidad de La Laguna. Recuperado de https://campusvirtual.ull.es/ocw/file.php/4/ebookte.pdf
Area, M, Hernández, V., Sosa,J. (2016) Models od
education integration of ICT in the classroom. Revista Comunicar
XXIV(47), 79-87. Disponible en https://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=47&articulo=47-2016-08
Area, M., & Adell, J. (2009). E-learning: enseñar y aprender en
espacios virtuales. Tecnología Educativa. La formación del profesorado en la
era de Internet, 391-424. https://cmapspublic.ihmc.us/rid=1Q09K8F68-1CNL3W8-2LF1/e-Learning.pdf
Cabero, J. y Palacios, A. (2020) Metareflexión sobre la competencia
digital docente: análisis de marcos competenciales. Revista panorámica. 32,
32-48. https://idus.us.es/handle/11441/101703
Camacho, L. (2014). Nuevos roles de los docentes en la educación
superior: hacia un nuevo perfil y modelo de competencias con integración de las
TIC. Ciencia y Sociedad, 39(4),601-640. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=870/87032685003
Henríquez, G., Veracoechea, B., Papale, J. y Berrios, A. (2015). Modelo
de capacitación docente para entornos virtuales de aprendizaje. caso decanato
ciencias de la salud de la UCLA. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a
Distancia, 18(1),67-90.
Rangel, A. (2015). Competencias docentes digitales: propuesta de un
perfil. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, (46),235-248. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=368/36832959015
Salinas, J., De Benito, B. y Lizana, A. (2014) Competencias
docentes para los nuevos escenarios de aprendizaje Revista Interuniversitaria
de Formación del Profesorado, vol. 28, núm. 1, pp. 145- 163 Universidad de
Zaragoza Zaragoza, España
UNESCO (2019). Marco de competencias de los docentes en materia TIC UNESCO.
ISBN: 978-92-3-300121-3.
Paris.

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