Según Capistrán (2018) el portafolio electrónico como una estrategia de evaluación, se entiende como una recolección intencional, cronológica y sistemática de un conjunto de evidencias relacionadas con objetivos educativos específicos y predeterminados, que reflejan el proceso de enseñanza y aprendizaje del estudiantado. Dichas evidencias deben estar representadas por archivos y recursos digitales que deben ir acompañadas de comentarios y reflexiones tanto por parte del alumnado como del profesorado.
Como características principales del portafolio electrónico es de suma importancia mencionar que es una muestra del crecimiento progresivo de los logros obtenidos por cada uno de los alumnos en relación con un programa establecido, que implica reflexionar, analizar, valorar, revisar y evaluar los objetivos planteados. Dichos procesos permiten llevar a cabo un proceso de autoevaluación/evaluación longitudinal y, sobre todo, basada en el proceso y no solamente en el producto (Capistrán, 2018).
Cortés, Pinto y Atrio (2015) indican que los términos portafolio digital, portafolio electrónico y E-portafolio, son conceptos diferentes entre sí, pero en la actualidad se utilizan en el contexto educativo para denominar al portafolio de aprendizaje dispuesto por medio de la red que representa una selección de trabajos, desarrollados tanto por los estudiantes con productos derivados de su formación como por los docentes como un espacio digital para compartir sus reflexiones y experiencias frente al acto educativo. Asimismo, señalan que un portafolio ya sea físico o digital, es una herramienta en educación que compromete al docente y al estudiante en el acto de enseñar y aprender, que evidencia experiencias formativas, y crea identidad, gracias a una construcción orientada estratégicamente desde la planeación, evaluación y reflexión de los procesos de enseñanza aprendizaje que refleja los intereses y competencias del autor.
Es necesario señalar que un E-portafolio se constituye de una recopilación de trabajos presentados durante un proceso de formación, que promueve la construcción de conocimiento y contiene evidencias de actividades desarrolladas y reflexiones del autor sobre su proceso de aprendizaje; el cual incluye una mirada reflexiva para comprender el proceso de enseñanza aprendizaje, favoreciendo la evaluación formativa, ya que permite reconocer las habilidades y destrezas de cada uno de los participantes. Por lo tanto, el E-portafolio se considera como una herramienta de naturaleza construccionista que promueve el aprendizaje activo orientado al desarrollo de las competencias en tecnología educativa, debido a que representa una manera activa de aprendizaje según el cual el individuo aprende en la medida que construye objetos para pensar, los comparte y mejora a través de la retroalimentación del docente y el grupo, promoviendo el desarrollo del estudiante (Cortés, Pinto y Atrio, 2015).
la Universidad de Jaén, España, con la finalidad de mostrar las ventajas e inconvenientes de los e-portafolios como método evaluativo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, aplicándolo en diferentes carreras de la Universidad.
De dicha investigación se desprenden a manera de conclusiones una serie de ventajas para ambos actores del proceso:
Ventajas para el alumno
- Organización del trabajo. Desde el inicio del curso conoce las actividades que debe realizar y cuál será la puntuación máxima que podrá obtener en cada una de ellas.
- Aumento de la capacidad de reflexión, síntesis y utilización con fluidez de un buen lenguaje científico, tanto oral como escrito, siendo riguroso en las explicaciones de cualquier proceso dentro de la asignatura.
- Al ejercer el profesor como director de sus trabajos, en todo momento sabe cual es su situación en cuanto a competencias adquiridas y donde debe aumentar sus esfuerzos para terminar con éxito.
- Aumento de la capacidad de aplicar los conocimientos, métodos y herramientas vistos en las asignaturas a situaciones y problemas concretos del área de la Estadística e Investigación Operativa aplicada.
- Aumento de la calificación final. Esta suma de actividades dirigidas por el profesor no deja al alumno interesado que abandone ni que se desoriente en cuanto a qué hacer para completar su formación.
- Mayor seguridad. La calificación final no depende de un único examen, sino de las notas obtenidas en las distintas actividades propuestas por el profesor a lo largo del curso. Estas notas se van entregando durante el curso, pudiendo reflexionar tanto el alumno como el profesor sobre los resultados obtenidos.
Ventajas para el profesor
- Mayor seguimiento de los conocimientos adquiridos por el alumno.
- Mayor logro de los objetivos marcados por el Espacio Europeo de Educación Superior.
- Mayor satisfacción en la labor docente. En general, el alumno recibe con aceptación las actividades propuestas por el profesor.
- Mayor diálogo entre profesor y alumno. Lo que lleva un continuo proceso de mejora.
Por tanto, el e-portafolio es más que una herramienta, implica un proceso de evaluación formativa, es “una estrategia que va a facilitar una mayor comprensión de los procesos de aprendizaje de los alumnos, así como una oportunidad para éstos de efectuar un aprendizaje más reflexivo, autónomo y participativo” (Martínez, citado en Frías et al., 2017,p.3)
El uso de los portafolios ha transcendido al formato digital, esta práctica de evaluación formativa ha migrado al e-learning bajo el concepto de portafolios digitales o simplemente denominados e-portafolios.
Los e-portafolios conservan sus características de origen; al ser una recopilación de los mejores trabajos presentados durante un proceso de formación, con la intención de promover la construcción de conocimiento a través de evidencias sobre el diagnóstico, el desarrollo, las reflexiones y los avances mostrados durante todo el proceso de aprendizaje (Cabero, et al., 2014). En este sentido, es primordial entender que no se trata solo de un almacén cronológico de evidencias de trabajo, éstas deben dar muestra de una evaluación formativa, que debido a las actividades de retroalimentación oportuna y certera, el alumno logra analizar, reflexionar y mejorar. De esta manera, tanto tutor como alumno se vuelven partícipes del proceso evaluativo, detectan limitantes y fortalezas y trabajan sobre ellas.
Las ventajas de los portafolios digitales están condicionadas, según Cortés et al. (2015) por los usos que hagan los individuos de las TIC, por lo que es necesario el desarrollo de competencias digitales desde la visión del modelo espiral de competencias TIC TAC TEP. Esto debido a que no basta con usar las TIC, si estas no dotan al alumno de la capacidad para aprender a través de ellas, para posteriormente utilizar ese aprendizaje para habilidades de orden superior como crear, innovar, proponer o colaborar.
Otra característica que vale la pena referir es su temporalidad pues no se limitan a una clase, un curso o un semestre, su vigencia depende de la finalidad de su origen o incluso ser actualizado constantemente, depurado y mejorado, a fin de ser una carta de presentación que trascienda del área académica al área laboral y profesional. De igual forma, un portafolio puede ser individual, grupal, por proyecto y evaluarse bajo esta misma organización.
Actualmente su auge es tal, que existen diversas herramientas en la web que ayudan tanto al docente como al profesor en su diseño, administración y organización, algunos ejemplos son: Blogger, WorPress Site de Google, Wikispaces, Dokuwiki y Eduportafolio.
En conclusión un e-portafolio es una herramienta de la evaluación formativa para programas académicos de corte constructivista, que promueven metodologías activas basadas en el alumno, capaces de generar el tipo de actividades propicias para ser contenidas y enriquecer un e- portafolio.
Evaluar un e-portafolio
Para cumplir con lo que se espera sea un e-portafolio, García y Rojas (2018) recomiendan que el docente realice la evaluación del e-portafolio en las siguientes fases:
1. Una evaluación inicial que se basa en la observación y comentario de los distintos elementos que constituyen el portafolio, donde se le sugiere al alumno como superar o mejorar su organización y materiales.
2. Una segunda evaluación donde se revisa si están presentes los elementos que permiten adquirir y desarrollar las competencias definidas en el programa del curso, asignatura o módulo considerando criterios para la evaluación de acuerdo con las características y naturaleza de lo solicitado.
3. Y una tercera evaluación del portafolio de trabajo del estudiante que se refiere a su evaluación global, es decir, al portafolio completo o terminado, aunque cabe aclarar que esta evaluación es formativa o de proceso, porque el estudiante tiene la posibilidad de mejorar su trabajo en base a esta evaluación, lo que se constituye en una retroalimentación directa y motivadora para los trabajos que realice a futuro.
Según Cortés et al. (2015) el e-portafolio permite tener “una mirada reflexiva para comprender el proceso de enseñanza aprendizaje y favorece la evaluación formativa, ya que permite reconocer las habilidades y destrezas de los participantes” (p. 37). Esto lo describe de este modo porque el e-portafolio posibilita que se formen expedientes que adjunten trabajos relevantes del estudiante, lo que facilita generar un registro de evolución de aprendizaje del mismo, es decir, favorece la visión clara de cada uno de los productos importantes realizados por un alumno en un curso determinado que será de utilidad para el docente y la evaluación global que realice.
Finalidades del e-portafolio
Acorde con Domínguez et al. (2014) el e-portafolio puede emplearse con fines distintos, los cuales se enuncian a continuación:
E-portafolio de evaluación: favorece la valoración de criterios concretos de una serie de productos.
E-portafolio de aprendizaje: otorga información sobre el progreso en los objetivos de aprendizaje del estudiante, en este se incorporan reflexiones y autoevaluaciones del alumno y del docente.
E-portafolio de demostración de las mejores prácticas: se seleccionan productos concretos para dar información de logros a audiencias (inspecciones de autoridades educativas mayormente).
E-portafolio de transición: conglomera evidencias y registros que son de utilidad en periodos transitivos, es decir, cuando el estudiante pase de un grado o nivel académico a otro.
Según Cabero et al. (2012) describen que los e-portafolios al ser implementados en plataformas de cursos en línea tienen la propiedad de otorgar soporte al progreso de contenidos, esto es así porque los estudiantes tienen la facilidad de rememorar actividades anteriores y observar la retroalimentación de los docentes y a su vez el profesor cuenta con un expediente que se actualiza en tiempo real de los productos relevantes de cada uno de los alumnos, lo que le permite observar con claridad la evolución de estos.
Con base a todo lo anterior expuesto, se discierne que el uso del e-portafolio es favorable tanto para el estudiante, como para el docente y la institución, porque facilita el almacenamiento puntual e inteligente de diversidad de productos, los cuales conforman una carpeta de evidencias en si misma que favorece a la enseñanza y el aprendizaje para lograr una educación de calidad.
¿Cómo crear un portafolio en Moodle y en Eduportafolio?
Referencias
Cabero, J., López, E. y Llorente, M. (2012). E-portafolio universitario como instrumento didáctico 2.0 para la reflexión, evaluación e investigación de la práctica educativa en el espacio europeo de educación superior. VEsC, (4), 27-45 https://revistas.unc.edu.ar/index.php/vesc/article/view/1886
Cabero, J.; López, E. & Jaén, A. (2014). Los portafolios educativos virtuales en las aulas universitarias. Instrumentos didácticos para la innovación docente y la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Enseñanza &Teaching, 31, 43-70. Disponible en: https://idus.us.es/handle/11441/16424
Capistrán, R. (2018). El portafolio electrónico como instrumento de evaluación y como estrategia de autorregulación en la formación de profesionales en música. Revista Educación, 42(2), 1-19. DOI: https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/educacion/article/view/25937
Cortés, O., Pinto, A. y Atrio, S. (2015). E-portafolio como herramienta construccionista del aprendizaje activo en tecnología educativa. Revista Lasallista de Investigación, 12(2), 36-44. Disponible en:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=69542291005
Domínguez, S., García, M., Palau, R. y Taberna, J. (2014). Uso del e-portafolio en la formación: el portafolio integral. Revista del Congreso Internacional de docencia universitaria e innovación, (2), 1-8. https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2117/27850/dom_gar_pal_tab_uso%20del%20e-portafolio.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Frías, M., Castillo-Gutiérrez, S., Fernández-Pascual, R. Y Estudillo, M. (2008) Ventajas e inconvenientes del portafolios en Estadística e Investigación Operativa. Iniciación a la Investigación. Universidad de Jaén. Disponible en: https://revistaselectronicas.ujaen.es/index.php/ininv/article/view/293
García, J. y Rojas, M. (2018). El portafolio de evidencias del alumno: una estrategia didáctica de enseñanza-aprendizaje favorecedora de la evaluación clínica. Voces de la Educación. 3(6). Pp. 177-190 https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6521977



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