Proyecto final de 4° semestre - junio 2021

viernes, 4 de junio de 2021

U3S08 - La web 3.0 y las redes sociales para el aprendizaje

 


     Antes de abordar algunas ventajas que hay en el uso del trabajo colaborativo en Entornos Personales de Aprendizaje (PLE por sus siglas en inglés), se puede intentar definir qué es un PLE, porque para Ampudia y Trinidad (2012) no existe una definición concreta de lo que son, ya que puede considerarse un concepto, una metodología o un conjunto de herramientas que habilitan eficazmente el flujo de información y conocimiento enmarcado en el contexto de la web 3.0. Colaboración es una de las características de los PLE, porque no solo sirve para la búsqueda, filtración, organización y sintetización de la información, sino para crear conocimiento y compartirlo. Así que una ventaja del trabajo colaborativo en las PLE es que la creación del conocimiento no se limita a la creación individual y autogestionada por parte del alumno, sino que la descentralización da un valor agregado al permitir la participación y aportación de otros alumnos en la creación y distribución de un conocimiento más completo. Entre otras ventajas, según Pino-Juste y Domínguez (2014), se tienen las siguientes: para los alumnos las actividades colaborativas en un PLE son más divertidas y eso es un motivante; y para los profesores incentiva el desarrollo profesional al compartir experiencias con otros profesionales.

     En cuanto a las diferencias en el uso del trabajo colaborativo a través de la web 2.0, web 3.0 y web 4.0 se puede resumir en que el uso del trabajo colaborativo en la web 2.0, de acuerdo a Flores, Verdú, Giménez, Juárez, Mur, y Menduiña (2011), estriba en que es el usuario el que va actualizando compartiendo información, comunicando e interactúa con otros usuarios quienes también comunican. En la web 3.0, según Cabero, Barroso, Llorente y Yanes (2016), el usuario ya no solo comunica, sino que maneja una colaboración inmersiva y convive en un entorno de co-creación, hay una cooperación. Y nos dice De Castro (2012) que en la web 4.0 la colaboración ya no solo es entre usuarios, sino que existe una simbiosis, a través de la inteligencia artificial, con las máquinas para que ellas colaboren con los humanos a través de conocimiento que van adquiriendo y juntos puedan llegar a generar más conocimiento o propongan soluciones a diferentes problemáticas.

     La presente réplica responde a la dificultad de precisar la definición del concepto Entornos Personales de Aprendizaje (PLE) por sus siglas en inglés, las tendencias educativas los ubican como una nueva dimensión de los Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVA), que en primera instancia involucraba al aprendizaje informal, pero hoy es preciso integrarlos al aprendizaje formal, de manera tal que permitan un aprendizaje a lo largo de toda la vida.

     El concepto PLE se aborda desde dos corrientes (Adell y Castañeda, 2010) una que lo considera como un nuevo tipo de entorno tecnológico que pone al centro al estudiante y a la flexibilidad que el entorno procura para el aprendiz; es decir, para ellos un PLN es una plataforma que le permiten al aprendiz gestionar diversas herramientas. La otra corriente se enfoca en el aprendizaje de las personas, entendida desde una perspectiva pedagógica por  Adell & Castañeda, 2010; Attwell, 2007; Hil -zensauer & Schaffert, 2008 citados en (Marín et al., 2014) como “el conjunto de todas las herramientas, materiales y recursos humanos que una persona conoce y utiliza para aprender a lo largo de su vida” (p.36). Por lo tanto, refiere a la práctica personal; a las acciones que cada aprendiz realiza para aprender valiéndose de la tecnología.

     Al integrar el ámbito tecnológico y pedagógico de este concepto se podría referir que un PLE es un entorno de aprendizaje creado por una o varias personas para aprender usando las tecnologías en red y está conformada por: recursos que proporcionan información, herramientas de la web 2.0 para construir el socialmente el aprendizaje y una red de comunicación que genere espacios de comunicación directa o indirectamente a través de la web 3.0 y 4.0. Es evidente que un PLE tiene una parte individual y una parte social, ambas indispensables para generar el propio camino hacia su construcción. Adell y Castañeda afirman “Construir el propio PLE implicaría entonces, buscar, seleccionar, decidir, valorar y, en suma, construir y reconstruir la propia red de recursos, flujos de información, personas con ideas y opiniones interesantes, etc.” (2010, p.10) Aludiendo de esta manera al trabajo colaborativo que está inmerso en la construcción del propio entorno de aprendizaje.

     El trabajo colaborativo en Entornos Personales de Aprendizaje (PLE) tienen fundamento en diversas teorías: LaaN (aprendizaje en red), el conectivismo, la teoría de la complejidad, el constructivismo y las ecologías el conocimiento (Marín et al., 2014). Cada una de estas teorías abogan por la construcción de conocimiento a través de conexiones, de la colaboración, de manera que se permita enriquecer el propio aprendizaje desde una colectividad.  En este sentido “aprender es la continua creación de una red personal de conocimiento” (Adell y Castañeda, 2010, p.38). Es así que cada Red Personal de Aprendizaje (PLN) es el producto final del conectivismo entre los PLE de otras persona.

     Desde esta postura, los PLE crean PLN, apoyados por la hiper-conectividad y en gran medida por las redes sociales, implicando un inminente trabajo colaborativo. Por lo que al abordar el tema de las ventajas del trabajo colaborativo en PLE, es necesario tener claro que sin trabajo colaborativo no es posible crear la propia red personal de aprendizaje y por ende el entorno de aprendizaje deseado.  

     Por consiguiente, se abordan las ventajas de la integración de los PLE en el ámbito educativo:

  • “Permiten planificar la navegación por Internet para aprovechar las herramientas que la conectividad propicia en la ejecución de una tarea específica”. (Calle-Álvarez y Sánchez-Castro, 2017, p.29)
  • Fortalecer  los  procesos  de  enseñanza  y  aprendizaje y los procesos comunicativos.
  • El acceso a gestores de PLE a fin de atender los intereses formativos específicos y promover la autonomía de los individuos.
  • Todo individuo poseen un PLE consciente o inconscientemente y se utiliza en todos los ámbitos de su desarrollo durante toda su vida (Gallego-Arrufat Y  Chaves-Barboza, 2014).
  • Permite utilizar la Web 2.0 para desarrollar experiencia y conocimiento a lo largo de toda la vida profesional y empresarial (Attwell & Deitmer, 2012).
  •  El individuo pasa de ser el centro, a ser el protagonista de su propio aprendizaje, adquieren mayor control sobre lo que aprenden y cómo la aprenden (Gallego-Arrufat Y  Chaves-Barboza, 2014).
  • Los docentes asumen un rol de socios activos, deben negociar, intercambiar puntos de vista, apoyar en la obtención de recursos necesarios y validar los resultados del aprendizaje (Väljataga & Laanpere, 2010).
  • Permite conectarse con otros entornos personales, abriendo la posibilidad del intercambio de conocimiento, la construcción de conocimiento colaborativo y la utilización de filtros y criterios colectivos para la adecuada selección y el eficiente manejo de la información (Gallego-Arrufat Y Chaves-Barboza, 2014).

     Estas ventajas posicionan al PLN por encima de los LMS (Learning Managmement System), pues se presentan como una alternativa flexible y adaptativa a cada individuo. La investigación de (Panckhurst & Marsh, 2011),  indica  que  las  redes  sociales no  sólo proporcionan  "una mayor  sensación  de  libertad  en  comparación  con  las  limitaciones  de  los  VLE  y  LMS académicos,  sino  que  además  animan  a  los  estudiantes  a  ser  más  independientes  y  a asumir una mayor responsabilidad en su propio aprendizaje" (p. 238), es decir, involucran procesos y estrategias de metacognición para acceder a la inteligencia colectiva de la que forma parte activa.

     Como complemento, o como alternativa al concepto de Entornos Personales de Aprendizaje, Torres-Gordillo y Herrero-Vázquez (2016) realizaron un estudio empírico para reformular el concepto del PLE, cambiando de personal a personalizado. En primera instancia partieron de la concepción que usted aborda en su participación y que es la más documentada y aceptada, pero hacen énfasis en 8 dimensiones como el alcance de un PLE:

  1. Temporal (cuándo)
  2. Personal (por/para qué)
  3. Espacial (dónde)
  4. Espiritual (cómo crezco)
  5. Social (con/de quién)
  6. Cognitiva (qué significa)
  7. Instrumental (cómo)
  8. Emocional (cómo me siento)

     De estas, la personal, la espiritual, la cognitiva y la espiritual constituirían las dimensiones proyectivas de un PLE, y el resto las dimensiones estratégicas. Esto, en conjunción con la necesidad de conocer los estilos de aprendizaje de las personas, Torres-Gordillo y Herrero-Vázquez (2016) ofrecen una aproximación teórica fundamentada de cómo aprenden los estudiantes y cómo el docente puede ajustar mejor las estrategias de enseñanza-aprendizaje, para que ambos se conviertan en diseñadores de sus propios procesos de aprendizaje de forma personalizada, dándole un enfoque ligeramente distinto al concepto de un PLE, llevarlo de los personal a lo personalizado, donde la diferencia es la customización.

     Diferencias en el uso del trabajo colaborativo a través de la web 2.0, 3.0 y 4.0

Para poder señalar las diferencias, es necesario indicar primeramente las cualidades que tuvieron que desarrollarse en la web, para así poder indicar sus innovaciones; por lo que se menciona a Latorre (2018), el cual, hace mención de las siguientes afirmaciones:

En la web 1.0 nace en los años de 1990, y es la forma más básica que existe de navegadores de solo texto, es de solo lectura y el usuario es un sujeto pasivo que recibe la información o la pública, sin que existan posibilidades para que se genere la interacción con el contenido de la página.

La web 2.0 se da en el año 2004, y se refiere a una segunda generación de tecnología web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis, los chat, foros, álbumes de fotografía, presentaciones en red, y demás, que fomentan la colaboración y el intercambio ágil de información entre los usuarios de una comunidad; posibilita la conexión de personas con personas; es decir, es dinámica, interactiva, de lectura y escritura, desarrolla la inteligencia colectiva y favorece el trabajo colaborativo. La web 2.0 se vincula a los servicios que permiten compartir datos e interactuar con gran facilidad.

     Las características principales de la Web 3.0 son las aplicaciones web conectadas a fin de enriquecer la experiencia de las personas; es conocida como la web semántica porque utiliza de forma más eficiente de los datos. Es inter-operativa y el usuario tiene el control para hacer los cambios que desee modificando directamente las bases de datos. La web semántica incluye metadatos que describen los contenidos y las relaciones entre los datos para que puedan ser rastreados por sistemas de procesamiento. La información está gestionada en la nube y ejecutada desde cualquier dispositivo con un alto grado de complejidad y personalización; añade contenido semántico a los documentos que conlleva que la ejecución de la misma sea realizada por máquinas que, basándose en nuestros perfiles en la red, descubren información relevante para nosotros.

     En el año 2016 la web 4.0, se centró en ofrecer un comportamiento más inteligente, más predictivo, los avances que los asistentes de voz están logrando (Siri, Google Now o Cortana) entienden cada vez de forma más precisa y correcta lo que les decimos o solicitamos. Ofrece soluciones a partir de toda la información que le damos y que existe en la web. Para lograrlo, se fundamenta en cuatro pilares:

1.- La comprensión del lenguaje natural hablado, escrito y tecnologías

2.- Nuevos sistemas de comunicación máquina a máquina

3.- Uso de la información del contexto (ubicación que aporta el GPS, ritmo cardíaco que registra el smartwatch, entre otros).

4.- Nuevo modelo de interacción con el usuario.

     García Aretio (2014) hace una mención de suma importancia en relación con la Web 2.0, donde señala a los beneficios de los sistemas digitales de enseñanza y aprendizaje en la web:

Interactividad: hace posible la comunicación total, bidireccional y multidireccional; la relación se convierte en próxima e inmediata; se posibilita la interactividad e interacción tanto síncrona como asíncrona, simétrica y asimétrica.

     Aprendizaje colaborativo: propicia el trabajo en grupo y el cultivo de actitudes sociales; permite el aprender con otros, de otros y para otros a través del intercambio de ideas y tareas,

Multidireccionalidad: al existir gran facilidad para que documentos, opiniones y respuestas tengan simultáneamente diferentes y múltiples destinatarios, seleccionados a golpe de “clic”.

Libertad de edición y difusión: todos pueden editar sus trabajos y difundir sus ideas.

Ventajas del uso del trabajo colaborativo en Entornos Personales de Aprendizaje

     Antes de mencionar alguna ventaja, es necesario indicar que se entiende por enfoques personales de aprendizaje (PLE Personal Learning Enviroment por sus siglas en inglés). Para Attwell, Castañeda y Buchem (como se cita en Pereira-Medina, 2021) se puede definir que los PLE son un enfoque pedagógico con implicaciones que se basan en la tecnología y en los procesos de aprendizaje; la cual constituye una nueva orientación pedagógica, debido a que incorpora a la tecnología, con el propósito de hacer una mejora en las formas de aprendizaje.

     Como ventajas del uso del trabajo colaborativo es de suma importancia señalar que los Entornos Personales de Aprendizaje, constituyen un nuevo enfoque pedagógico, orientado a ofrecer espacios para el aprendizaje personalizado gracias al avance tecnológico e innovador que se está desarrollando dentro y fuera de los ambientes educativos tradicionales. Pereira-Medina (2021) menciona que uno de ellos es la ubicuidad, la cual representa soluciones enfocadas a abrir posibilidades conducentes a desarrollar en los individuos un conjunto de competencias, a fin de convertirse en protagonistas activos de su proceso de aprendizaje durante toda la vida, integrando diferentes entornos, los cuales combinan el componente formal e informal, en el marco de un proceso de interacción de alcance global.

     Estos enfoques pedagógicos han surgido gracias a las propuestas de cambio en el contexto educativo, donde nacen las pedagogías emergentes, orientadas a incorporar la tecnología en el proceso de aprendizaje, transformando pedagogías vigentes al generar nuevos planteamientos que facilitan la enseñanza y mejoran el aprendizaje, que surgen alrededor del uso de las TIC en educación y que intentan aprovechar todo su potencial comunicativo, informacional, colaborativo, interactivo, creativo e innovador en el marco de una nueva cultura del aprendizaje (Pereira-Medina, 2021)

Los Entornos Personales de Aprendizaje  (PLE) en Educación Superior.

     En la actualidad, diversas instituciones de educación superior, con base en la comunicación digital, el internet y el incremento del acceso a tecnologías, ha permitido una integración de modo gradual en el ámbito educativo, donde los docentes y estudiantes comenzaron a emplear tecnología con el propósito de modificar y enriquecer  su experiencia. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han cambiado la sociedad actual, pues diversa información y el uso de los recursos a una mayor cantidad de personas, quienes no precisan estar físicamente en el mismo lugar, que traspasan las barreras de espacio y tiempo impuestas en la educación tradicional, asociadas a un espacio físico para una reunión síncrona, abren paso al surgimiento de nuevos escenarios de aprendizaje.

     Según Pereira-Medina (2021) uno de los PLE que se están desarrollando en diversas instituciones educativas de educación superior, es el aprendizaje ubicuo, que se genera en un ambiente donde el estudiante puede acceder a diferentes dispositivos móviles y servicios digitales, siempre y cuando los necesiten, con el fin de apoyar al proceso de aprendizaje, para que ocurra en cualquier momento o lugar.

     Por lo tanto, el alumno debe asumir responsablemente la dirección de su proceso de aprendizaje, mediante los PLE, que permiten participar, cooperar, integrar, generar, compartir contenidos, recursos, gracias al apoyo de tecnologías digitales. En consecuencia, ante este contexto educativo, el docente no constituye una fuente única de conocimiento, sino que se convierte en guía, cuyo propósito fundamental es orientar a sus estudiantes en el uso de los diversos recursos e instrumentos disponibles, con el objetivo de crear conocimiento y desarrollar las competencias propuestas en el alumnado (Pereira-Medina, 2021). 

     Cotán, García y Gallardo (2021) mencionan que la colaboración entre estudiantes es considerada un elemento esencial del aprendizaje en línea, por lo que se establece el trabajo en equipo como una de sus principales competencias. En este medio educativo, el aprendizaje se produce a través de una perspectiva situativa, donde el alumnado genera oportunidades de aprendizajes permanentes, desarrollando discusiones profundas, a través del contraste de perspectivas y opiniones, así como de su propia implicación y compromiso; por lo que permite conectar el aprendizaje del alumnado con situaciones reales.

     Para Cotán, García y Gallardo (2021), este tipo de estrategia didáctica y formativa, estimula las habilidades comunicativas, relaciones simétricas y recíprocas y genere espacios de interacción y aprendizaje, por lo que dentro del grupo se pueda trabajar de manera unida, promoviendo las relaciones entre los estudiantes. Este tipo de actividades, corroboran la relación existente entre el rendimiento académico y el trabajo colaborativo en entornos virtuales de aprendizaje, al favorecer a los estudiantes para que puedan desarrollar una planificación más responsable de su aprendizaje y un mayor compromiso e implicación, mejorando el desempeño de las tareas y el rendimiento académico.

 

Referencias

Adell, J. y Castañeda, L. (2010). Los Entornos Personales de Aprendizaje (PLEs): una nueva manera de entender el aprendizaje. En Roig Vila, R. & Fiorucci, M. (Eds.) Claves para la investigación y calidad educativas. La integración de las Tecnologías de la información y la Comunicación y la Interculturalidad en las aulas. Alcoy: Marfil-Roma TRE Universita degil studi. Recuperado de https://cent.uji.es/pub/sites/cent/files/Adell_Castaneda_2010.pdf

Ampudia, V. y Trinidad, L. (2012). Entornos Personales de Aprendizaje: ¿final o futuro de los EVA?. REencuentro. Análisis de Problemas Universitarios, (63),32-39. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=34023237005

Attwell, G. & Deitmer, L. (2012). Developing Work based Personal Learning Environments in Small  and  Medium  Enterprises. PLE  Conference  2012.  http://revistas.ua.pt/index.php/ple/article/view/1433

Cabero, J., Barroso, J., Llorente, M. y Yanes, C. (2016). Redes sociales y Tecnologías de la Información y la Comunicación en Educación: aprendizaje colaborativo, diferencias de género, edad y preferencias. RED. Revista de Educación a Distancia,  (51),1-23. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=54748503001

Calle-Álvarez, G Y Sánchez-Castro, J. (2017). Influencia de los entornos personales de aprendizaje en las habilidades metacognitivas asociadas a la escritura digital. Entramado13(1), 128–146. https://doi.org/10.18041/entramado.2017v13n1.25141

Cotán, A., García, I. y Gallardo, A. (2021). Trabajo colaborativo en línea como estrategia de aprendizaje en entornos virtuales: una investigación con estudiantes universitarios de Educación Infantil y Educación Primaria. Educación30(58). Recuperado a partir de http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/educacion/article/view/23575/22551

De Castro, C. (2012). El futuro de las tecnologías digitales aplicadas al aprendizaje de personas con necesidades educativas especiales. RED. Revista de Educación a Distancia,  (32),1-43. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=54724591007

Flores, O., Verdú, N., Giménez, P., Juárez, J., Mur, J. y Menduiña, C. (2011). Web 2.0 en la docencia universitaria: aprendizaje colaborativo a través de la tecnología. Electronic Journal of Research in Educational Psychology, 9(2),931-960. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=293122840021

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García Aretio, L. (2014): Web 2.0 vs web 1.0. Contextos Universitarios Mediados. Recuperado de: http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:UNESCO-contextosuniversitariosmediados-14_1/Documento.pdf

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Marín, V., Negre, F. y Pérez, A. (2014) Entornos y redes personales de aprendizaje (PLE-PNL) para el aprendizaje colaborativo.  Comunicar, 42, 35-43. https://doi.org/10.3916/C42-2014-03

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Pereira-Medina, J. P. (2021). Entornos Personales de Aprendizaje en la Educación Superior: Una alternativa para construir espacios de innovación. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.010(1), 12–24. https://doi.org/10.37843/rted.v10i1.174

Pino-Juste, M. y Domínguez, J. (2014). Ventajas de la utilización de los entornos virtuales de aprendizaje desde la perspectiva del alumnado y familias. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 1(1),307-315. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=349851780032

Väljataga, T., & Laanpere, M. (2010). Learner control and personal learning environment: A challenge  for  instructional  design. Interactive  Learning  Environments,  18(3),  277-291 https://doi.org/10.1080/10494820.2010.500546

 

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