¿Qué se entiende por trabajo colaborativo en redes y cómo es su desarrollo?
Los nuevos modelos de
comunicación como la radio en la web, la televisión en la web, el surgimiento y
posicionamiento de las redes sociales, el uso de repositorios multimedia y la
utilización masiva de sistemas de audio y videoconferencia, permiten que la gente
tenga a su disposición múltiples opciones formativas basadas en la creación de
conocimiento compartido y formado de forma colaborativa (Rendón y Ortega,
2015). Esto permite tener un amplio panorama no solo en lo que se refiere a la
comunicación, sino en la formación, que es representativo de lo que se puede
llamar una sociedad de la información digital y del interconocimiento.
Todo esto habilita el
desarrollo del trabajo colaborativo que es un proceso que genera un flujo
activo de participación entre diferentes individuos en los que todos proveen
recursos físicos o intelectuales para el logro de un fin u objetivo específico.
Un ejemplo de cómo el
trabajo colaborativo se desarrolla en las redes habilitado por los nuevos
modelos de comunicación en el ámbito educativo, es la videoconferencia, tan
utilizada en estos tiempos de aislamiento debido a la contingencia sanitaria
por COVID, es un sistema de comunicación bidireccional y sincrónica que utiliza
redes para poder trabajar de forma colaborativa propiciando un intercambio de
información audiovisual que va más allá del aula, o convirtiendo a ese medio en
el aula.
El desarrollo del trabajo
colaborativo en red.
La nueva oferta educativa
enunciada por García Arieto (1999) como la tercer generación en materia de
Educación a Distancia, está caracterizada por el advenimiento masivo de las
comunicaciones digitales. “Esta nueva realidad de oferta educativa presenta la
posibilidad de incluir propuestas de actividad en las que destaca el trabajo
colaborativo y la construcción de redes de aprendizaje entre alumnos y
docentes” (Caldeiro, 2013, p.6). Sin embargo, Gros menciona que la integración
de lo colaborativo a la formación en línea es todavía escasa y que aún existen
problemas tecnológicos y metodológicos que superar (2011).
Las discusiones sobre el
vínculo entre el aprendizaje en red y el trabajo colaborativo dentro de
propuestas formativas en línea, debido precisamente a su naturaleza digital,
pues se presenta como un contexto ideal para promover condiciones para el
intercambio y la construcción colectiva. Cabero y Llorente (citado en Caldeiro,
2013) refiere que “La red ha dejado de ser un entorno tecnológico para
convertirse en uno social, ha dejado de ser privado y selectivo y se está
convirtiendo en un entorno público y globalizado, donde las personas
intercambian ideas, construyen conocimientos o establecen relaciones a
diferentes niveles” (p.6).
Asociar una red de
aprendizaje que se vea nutrida desde un trabajo colaborativo pasaría a
convertirse en una finalidad pedagógica de los entornos tecnológicamente
mediados, debido principalmente a sus características fundamentales: ruptura
espacio-tiempo. Cabe señalar que el trabajo colaborativo no emerge con la
educación ubicuidad y a distancia, es una estrategia de enseñanza que se ha ido
“digitalizando” hasta la creaciones de grandes redes de aprendizajes y dar
cabida a los Entornos y Redes Personales de Aprendizaje PLE y PLN
respectivamente (Marín et al., 2014).
Hablar de trabajo
colaborativo en red nos lleva a conceptos como: aprendizaje en red, comunidades
de aprendizaje y comunidades de práctica, siendo éstas, desde la perspectiva
del proceso de enseñanza el resultado de un trabajo colaborativo que
verdaderamente trasciende al aula.
Para el trabajo
colaborativo, Zapata (1997) explica que algunas ventajas que proporciona el
alentar el trabajo colaborativo con una comunidad en línea son las siguientes:
- Favorecimiento de un ambiente de
aprendizaje: los miembros que interactúan de forma recurrente en un
espacio virtual, siempre y cuando se realice de forma adecuada y
diplomática, se verán en la posibilidad de aprender más de las situaciones
que se generen en el contexto digital.
- Comunicación ubicua entre usuarios:
al favorecerse la interacción entre los miembros que comparten un espacio
virtual en común, serán capaces de interactuar para apoyarse en cualquier
momento del día, y en cualquier día de la semana, dada la naturaleza
ubicua de trabajar en un entorno en línea.
- Facilita la discusión productiva: se
refiere a los debates que los usuarios pueden generar de cualquier tema de
interés para la comunidad que conforma al entorno virtual, sin embargo,
para que estas sean de auténtico provecho es necesario que los miembros
tengan un interés real por argumentar e investigar sobre el tema.
De lo anterior, Alfageme (2005) explica que es posible que las mismas ventajas
estén presentes en un entorno EVA, sin embargo, pueden existir algunas
complicaciones debido a que en estos tiene mayor presencia el tutor, lo cual
puede condicionar o reprimir las interacciones entre los usuarios, para evitar
que esto ocurra y que las ventajas antes descritas se manifiesten es necesario
que el tutor:
- Propicie actividades que inciten a la
colaboración.
- Alentar a la comunicación entre los participantes
al emplear recursos diversos.
- Mantener un contacto favorable con
los usuarios.
- Generar grupos de debate para
facilitar la interacción.
Como parte de su
conclusión menciona que el trabajo colaborativo en red nos lleva a conceptos
como: aprendizaje en red, comunidades de aprendizaje y comunidades de práctica.
El trabajo colaborativo
permite que una comunidad de personas colaboren a fin de realizar una o varias
tareas para lograr un objetivo, es necesario definir el sistema a seguir para
que, en conjunto, cada una de las actividades alcancen el nivel de cooperación
necesaria y posteriormente se integren en uno solo producto.
Es común escuchar que el
trabajo en equipo y el trabajo colaborativo se utilizan como sinónimo, por lo
que me resulta interesante señalar las diferencias entre ambos tipos de
estrategias (Martínez-Casasola, s.f.):
- Formación. El equipo está conformado
por un grupo de personas definidos para cada tarea (se reparte).
- Líder. El equipo tiene un líder,
mientras que en el colaborativo no existen jerarquías.
- Coordinador. En el equipo asigna las
tareas, en el colaborativo cada sujeto selecciona e interviene en una o
varias parte del proyecto.
- Responsabilidad. En equipos se
comparte entre todos los integrantes, en una colaboración cada
sujeto es responsable de las tareas que le corresponden en a cada una de
las áreas en las que participará.
- Motivación. Es mayor en al trabajar
colaborativamente pues el individuo quiere ser parte del conjunto,
mediante sus participaciones.
A fin de aterrizar en la
praxis, algunos ejemplos de software libre y de código abierto que pueden
utilizarse para el trabajo colaborativo (Parada, 2020) y que a su vez,
considero pueden ser empelados en la teleformación son:
- Jitsi. Salas de reunión para videoconferencias
muy simple.
- Etherpad. Compartir documentos o
trabajar tomando las notas de manera colaborativa.
- Taiga. Tablero virtual para dar
seguimiento de tareas individuales mediante el método de organización u
planificación de proyecto llamado kanban.
- LeanTime. Se puede trabajar
simultáneamente en varios proyectos.
Con respecto a las
ventajas de trabajar de forma colaborativa en los Entornos Personales de
Aprendizaje. Y, encuentro similitud en las aportaciones de Salinas (2011) con
respecto al trabajo colaborativo en los Entornos Virtuales de Aprendizaje quien
considera que cuando la tecnología se usa sólo como soporte de un modelo
centrado en el profesor, se corre el riesgo de reproducir la enseñanza
expositiva y aprendizaje memorístico y reproductivo que domina en las aulas
convencionales, sólo que, utilizando recursos más modernos, desde la
virtualidad, impidiendo la interacción colaborativa en el trabajo.
Comunidad virtual de
aprendizaje
Como parte elemental del
concepto comunidades virtuales de aprendizaje se debe empezar por ampliar lo
que es el concepto de educación reconociendo que es responsabilidad de toda la
sociedad y que requiere un compromiso compartido de esta y la comunidad de la
que forma parte el sistema educativo; y, a su vez, se replantee no solo lo que
se enseña, sino también cómo, dónde y para qué se enseña (Gairín, 2006). Y la
respuesta a esta aplicación del concepto de educación lo son las comunidades de
aprendizaje que le dan el sentido colaborativo entre todos los involucrados y no
solo los alumnos.
La incorporación de la
virtualidad se da gracias a las tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) y la existencia de Internet. De esta forma el territorio de las
comunidades es el ciberespacio, es decir, deja de ser geográfico y se convierte
en electrónico. Así, las comunidades virtuales de aprendizaje permiten el
trabajo colaborativo en red al permitir compartir perspectivas diferentes a
problemáticas comunes, para buscar soluciones colaborativas y aprender de
ellas.
Para concluir, es
necesario mencionar a Mora y Hooper (2016), los cuales opinan que las
plataformas de aprendizaje en línea proveen herramientas para la comunicación y
la colaboración y, a través, de las estrategias que emplea el profesorado
tutorial se puede fomentar el trabajo colaborativo, aclarando que éste solo
resulta de utilidad cuando se logra que cada estudiante tenga un rol activo y
pueda aportar en el cumplimiento de los objetivos grupales, desde la
interacción grupal.
Referencias
Alfageme, M. (2005). El trabajo colaborativo en situaciones no
presenciales. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 26, 5-16. https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/45602/file_1.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Caldeiro, G. 2013. El aprendizaje en red y el trabajo en entornos
mediados por tecnología. Tesis de Maestría. Universidad Nacional de
Córdova. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/280575283_El_aprendizaje_en_red_y_el_trabajo_colaborativo_en_entornos_mediados_por_tecnologia_Tesis
Gairín, J. (2006). Las comunidades virtuales de aprendizaje. Educar.
(37), 41-64.
Garcia, A, Ruíz, M. Y Domínguez, D. (2007) De la educación a distancia a
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Conocimiento.4 (1). Disponible en: https://rusc.uoc.edu/rusc/ca/index.php/rusc/article/download/v4n1-trillo/293-1210-2-PB.pdf
Gros, B. y Silva, J. (2006). El problema del análisis de las discusiones
asincrónicas en el aprendizaje colaborativo mediado. RED: Revista de
Educación a Distancia, 5 (16), 1-16. Disponible en: https://www.um.es/ead/red/16/gros.pdf
Marín, V., Negre, F., Pérez, A. (2014) Entornos y redes personales de
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Martínez-Casasola, L. (s.f.) Trabajo colaborativo: características y
ejemplos de esta forma de producción. Psicología y Mente. Recuperado de https://psicologiaymente.com/organizaciones/trabajo-colaborativo
Mora, F. y Hooper, C. (2016). Trabajo colaborativo en ambientes
virtuales de aprendizaje: Algunas reflexiones y perspectivas
estudiantiles. Educare. 20(2). Pp.26. Disponible en
Parada, M. (1 de Septiembre del 2020) Diez herramientas open source para
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Rendón, L. y Ortega, J. (2015). Aprendizaje colaborativo mediante redes
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Salinas, M. (2011). Entornos virtuales de aprendizaje en la
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Disponible en http://eduteka.icesi.edu.co/gp/upload/Educaci%C3%B3n%20EVA.pdf
Zapata, M. (1997). Redes telemáticas: educación a distancia y educación
cooperativa. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, 8, 57-79. https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/45455/file_1.pdf?sequence=1&isAllowed=y

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